Desde los inicios de la Iglesia, se establecieron muchas puertas abiertas a lo largo del territorio nacional, producto del esfuerzo de muchos valientes que nos marcaron una huella de la cual hoy orgullosamente podemos seguirlas.


En el año 1994, el barrio "Finca Independencia" en Salta Capital vio lo que entonces fue un anexo de la iglesia en la Ciudad, pasaron muchas cosas, momentos muy buenos y otros donde pudo ponerse en evidencia de que estaban hechos los pilares que en el día de hoy podemos ver que, lo que de Dios es permanece.

La historia continua, el futuro es incierto, pero de lo que estamos seguros es que como hasta aquí Dios nos acompañó seguirá ayudándonos en todas las metas que nos propongamos en vista de cumplir el gran propósito porque el que fuimos plantados en este lugar